Abro el armario, busco en el fondo un
vaquero que hace tiempo que no me pongo, junto a él hallo esa
camiseta. La violeta con flores que antes me ponía tanto, pero que
desde hace un tiempo no suelo llevar. Finalmente, decido ponérmela.
Mis amigos han llegado, una hora
tarde, como casi siempre. Tomamos el autobús, hemos decidido ir a
tomar algo al pueblo de al lado, una amiga se ha ligado a un chico de
allí vía Internet, nosotras no lo conocemos. Estaremos con él y
sus amigos hasta que la cosa se haga más interesante, luego nos
iremos a bailar.
La plaza donde nos bajamos está
repleta de gente, nuestra amiga busca entre la multitud a ese ligue
suyo que la trae loca desde hace meses, sólo se han visto por fotos.
El corazón me da un vuelco cuando
entre los presentes se encuentra aquella persona con la cuál hacía
justo hoy dos meses que no veía. ¿ Qué hacer en ese momento?
¿Sonreír? ¿Seriedad? Opto por poner mi mejor sonrisa y saludar con
dos besos a todos, dejándolo a él para el último. Para mi sorpresa
su respuesta es un gran abrazo y palabras muy amables.
- Hacía que no nos veíamos.
- Sí, ¿ Unos meses no?
- Sí, hoy justamente hace dos meses. ¿Cómo has estado?
- Bien, ya sabes los exámenes me han tenido muy ocupada.
Caminamos hacia un bar, pero antes
de entrar me agarra de la mano y me lleva hasta un puente donde nos
sentamos. Me mira a los ojos y tres segundos después me besa, no me
da tiempo a reaccionar... Me encanta.
- Esa camisa es la que llevabas el día que cometí el mayor error de mi vida.