Mi lista de blogs

lunes, 15 de octubre de 2012

El tren


Las maletas de Oriol estaban a punto de ser metidas en el maletero del coche de sus padres, lo acompañarían hasta la estación de tren.

Su padre arrancó, quedaban unas tres horas hasta la parada del tren, la familia Darí vivía en un pueblo bastante alejado.
Oriol se puso sus cascos, los anuncios de la radio le ponían nervioso.

Miró a los ojos de Mónica, no sabía porqué pero le ponía nervioso, era una chica de cabello castaño y ojos negros, de estatura normal y delgada. En su aspecto nada fuera de lo común, pero con una mirada que penetraba y te dejaba sin aliento, y en ese momento, acababa de hacerlo. Por supuesto, ella no lo hacía de forma intencionada…o eso parecía.


Después de meses, se armó de valor y la invitó a ir a la playa.
La playa estaba solitaria, no era costumbre en abril ir pero como el tiempo no era normal para esa estación, pues hacía bastante calor y finalmente decidieron bañarse en el mar.
Mónica era una chica muy tímida, al principio charlaron en el agua, pero manteniendo una cierta distancia. Luego Oriol le dijo que tenía un bicho a su lado, la chica se asustó y corrió hacia él. Estaban juntos y en ese momento, él se acercó a besarla. Fue un beso largo y esperado por ambos. Y después se besaron una y otra vez, tantas que perdieron la cuenta.


El coche se detuvo frente a la estación de trenes, el tiempo había cambiado desfavorablemente, el cielo estaba gris y se levantó viento.
Faltaban cinco minutos para que el tren llegara, sus padres se despidieron de él, su madre comenzó a llorar y Oriol la abrazó.
Cogió sus maletas y subió al ferrocarril. Miró por la ventana y saludó hasta que su vista dejó de ver a sus padres en el apeadero.



Extendió la manta sobre el césped. Sentado uno frente al otro, se tomaron de las manos y comenzaron a jugar con ellas.

-Nunca me gustaste de esta manera, siempre he creído que eras una chica superficial.
- Si te sirve de algo, tú a mí tampoco.
-¿Cuál es tu excusa?
- No sé, nunca me fije en ti de esa forma.

Oriol tiró de la mano de la chica y la sentó sobre sus rodillas, la besó en la nariz y ella en el labio inferior. Luego se fundieron en un beso.



En la próxima parada el chico debía bajarse y coger otro tren para llegar, éste sería el último, luego sólo debería andar unos minutos y estaría en su nueva casa. Subió al nuevo tren.

Los dos estaban en el coche frente a la casa de Mónica, se estaban besando, Oriol la apartó.

  • Creo que deberíamos dejar de vernos.
  • -¿Qué?
  • Lo nuestro no tiene futuro, yo en una semana me iré.
  • No entiendo nada, hablamos de que yo iría contigo.
  • ¿Y que harás allí?
  • ¿Estar contigo? ¿Acaso no es suficiente?
  • No, no lo es, tú aquí tienes tu vida y sería egoísta por mi parte.
  • No, ahora sí que estas siendo egoísta. Egoísta y cobarde.

Se miraron el uno al otro, y ella comenzó a llorar.

  • Bésame. Es lo único que te pido antes de irme.
  • Sinceramente no quiero hacerlo ahora, Lo dejaré guardado por si cambias de opinión.

Ella se bajó del coche y él arrancó sin mirar atrás, desconecto el móvil y no volvieron a verse.



Finalmente, el tren llegó a su destino, ya había anochecido, y el tren contaba con tres pasajeros. En el andén sólo había una persona esperando, Oriol supuso que esperaba a alguno de los otros viajeros.

  • Buenas noches Señor Darí.
  • ¿Mónica?
  • He venido a darte tu beso, ese que no quise darte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario