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lunes, 22 de octubre de 2012

¿Lo daría?


   Cierro los ojos. Imagino el sonido de las olas, la puesta de sol y el viento que se levanta en la tarde. Esa persona abrazándome hasta que el sol roza por última vez el horizonte y ese gran beso que viene después.

   Ahora abro los ojos, y estoy en mi cuarto, cuatro paredes. Una música que nada se acerca a algo que haya en la playa y desde luego, el sol ya se puso hace rato. Por supuesto, la persona que estaba detrás de mí, no está junto a mí. Quizás llame esta noche, mañana, la próxima semana o nunca; daría lo que fuera por saber que nos pasó, que hay en su cabeza o si alguna vez piensa en mí. O tal vez, mejor sería no saber nunca esas cosas; habrá otra playa, otras olas, otras puestas de sol, otras personas, otras llamadas... otros besos.  

sábado, 20 de octubre de 2012

La niebla


 Cuando un día te levantas y todo está cubierto de niebla. Todo se impregna con un sentimiento de tristeza y adquiere un toque de incertidumbre, el paisaje desaparece y vas a ciegas, ¿Tus pasos también desaparecen?

He pensado que quizás son los días en los que las personas preocupadas por sus vidas o desdichados en la misma, encienden un cigarrillo tras otro hasta que inundan todo con su humo. Contagian a los demás con su estado. Hasta el punto que en la noche hacen desaparecer las estrellas,esas que guían a las personas. Nos quedamos solos y en ese momento debes decidir: luchar contra la niebla o unirte a la muchedumbre.  

viernes, 19 de octubre de 2012

Grande Ana Milán

   Hoy no seré yo quien escriba sino vengo a traeros un fragmento del libro Sexo en Milán de la maestra Ana Milán. Un trocito del libro (entre otros) que creo que es un buen resumen de lo que debe ocupar nuestras vidas. 
Espero que os llene tanto como a mí, y a raíz de ahí, tengáis distintas prioridades y orgullo propio ante los demás, que a veces se nos olvida. 
Disfrutad y nos leemos pronto :) CSG



"La vida hay que celebrarla a la menor ocasión, que el día de hoy no vuelve y que pasado mañana tendremos ochentaitantos y no habrá marcha atrás. Piénsalo, no importa la edad que tengas, jamás serás más joven que hoy, y cuando con esos ochentaitantos estés plácidamente sentada pensando en tu vida, no vas a recordar todos los disgustos que te llevaste en el trabajo, ni los atascos, ni la crisis del 2008, ni el día en que te diste cuenta de que tenías un poco de celulitis (sólo las mujeres imperfectas no la tienen). No recordarás a esos hombres que jamás volvieron a llamar ni el suspenso por el que pensaste que te matarían tus padres.
Lo que recordarás serán las risas, los estribillos de todas las canciones que cantaste como las locas de Lorca a voz en grito en el coche, las veces que conseguiste reconquistar al que se mereció el título de él, la complicidad con tus amigas, el día que te atreviste a ponerte de rubio (para volver discretamente a tu castaño original tres días después, arriesgando el cuero cabelludo como si no hubiese un mañana capilar), el día que cogiste el coche y condujiste cinco horas de un tirón para darle una sorpresa a alguien, y las veinte veces que te besaron por primera vez."

jueves, 18 de octubre de 2012

Teoría de los pies y otras.

   ¿Cómo sabes lo que quieres?

   Fijándote en los pies de alguien sabrás que quiere. Los pies apuntan lo que se desea. 
Si hablas con alguien y los pies de esa persona te apuntan puede ser que se encuentra a gusto hablando contigo o incluso que le gustas a esa persona. 
En cambio si los pies de esa persona con la que hablas están dirigidos a la puerta o cualquier otra salida,  significa que tiene prisa o que no se encuentra bien hablando contigo. 
Si están cruzados se encuentra en una posición de aburrimiento o nerviosismo. 

Otra teoría, ésta un poco más específica y sobre ti, es cuando te empieza a gustar alguien. 
Haces una enumeración de personas por ejemplo que asistirán a una fiesta o que fueron a ella, y siempre a esa persona que te mola, la dejarás para el final. Y además esbozarás una sonrisilla. 

Quizás os parezca una tontería, pero a veces esas teorías funcionan. ;) 
Gracias por leerme, CSG. 

miércoles, 17 de octubre de 2012

Quenda


 Existe una palabra en gallego , Quenda, que designa el tiempo que tiene una persona para hacer, recibir o usar una cosa.

Si se me permite, he imaginado, quizás me equivoque y espero que alguien me corrija si es así o tal vez algún día llegue a saberlo; que una sucesión de quendas forman tu vida, lo que has vivido. Y que cada quenda estará en relación con el anterior y tendrá su consecuencia en el posterior, pues todo tiene su motivo, todo tiene su causa y su consecuencia, nada de lo que nos pasa es un clavo en la pared.
Aún ese clavo en la pared, tendrá su utilidad en un futuro, alguien utilizará su quenda para colgar un precioso cuadro o una foto que también tuvo quenda.

“ Lo que ha de suceder, sucederá” Virgilio.

CSG 

martes, 16 de octubre de 2012

Tolka


   Hoy, he  aprendido una nueva palabra, esta vez de origen ruso. Sí ese país donde hace tanto frío. Debe saberse que cada lengua se adapta a su país de origen. Es por eso que tienen la siguiente palabra:

Tolka, agradable sensación de estar junto a alguien bajo una manta. 

Espero que os haya parecido interesante. 
Gracias por leerme. CSG

lunes, 15 de octubre de 2012

El tren


Las maletas de Oriol estaban a punto de ser metidas en el maletero del coche de sus padres, lo acompañarían hasta la estación de tren.

Su padre arrancó, quedaban unas tres horas hasta la parada del tren, la familia Darí vivía en un pueblo bastante alejado.
Oriol se puso sus cascos, los anuncios de la radio le ponían nervioso.

Miró a los ojos de Mónica, no sabía porqué pero le ponía nervioso, era una chica de cabello castaño y ojos negros, de estatura normal y delgada. En su aspecto nada fuera de lo común, pero con una mirada que penetraba y te dejaba sin aliento, y en ese momento, acababa de hacerlo. Por supuesto, ella no lo hacía de forma intencionada…o eso parecía.


Después de meses, se armó de valor y la invitó a ir a la playa.
La playa estaba solitaria, no era costumbre en abril ir pero como el tiempo no era normal para esa estación, pues hacía bastante calor y finalmente decidieron bañarse en el mar.
Mónica era una chica muy tímida, al principio charlaron en el agua, pero manteniendo una cierta distancia. Luego Oriol le dijo que tenía un bicho a su lado, la chica se asustó y corrió hacia él. Estaban juntos y en ese momento, él se acercó a besarla. Fue un beso largo y esperado por ambos. Y después se besaron una y otra vez, tantas que perdieron la cuenta.


El coche se detuvo frente a la estación de trenes, el tiempo había cambiado desfavorablemente, el cielo estaba gris y se levantó viento.
Faltaban cinco minutos para que el tren llegara, sus padres se despidieron de él, su madre comenzó a llorar y Oriol la abrazó.
Cogió sus maletas y subió al ferrocarril. Miró por la ventana y saludó hasta que su vista dejó de ver a sus padres en el apeadero.



Extendió la manta sobre el césped. Sentado uno frente al otro, se tomaron de las manos y comenzaron a jugar con ellas.

-Nunca me gustaste de esta manera, siempre he creído que eras una chica superficial.
- Si te sirve de algo, tú a mí tampoco.
-¿Cuál es tu excusa?
- No sé, nunca me fije en ti de esa forma.

Oriol tiró de la mano de la chica y la sentó sobre sus rodillas, la besó en la nariz y ella en el labio inferior. Luego se fundieron en un beso.



En la próxima parada el chico debía bajarse y coger otro tren para llegar, éste sería el último, luego sólo debería andar unos minutos y estaría en su nueva casa. Subió al nuevo tren.

Los dos estaban en el coche frente a la casa de Mónica, se estaban besando, Oriol la apartó.

  • Creo que deberíamos dejar de vernos.
  • -¿Qué?
  • Lo nuestro no tiene futuro, yo en una semana me iré.
  • No entiendo nada, hablamos de que yo iría contigo.
  • ¿Y que harás allí?
  • ¿Estar contigo? ¿Acaso no es suficiente?
  • No, no lo es, tú aquí tienes tu vida y sería egoísta por mi parte.
  • No, ahora sí que estas siendo egoísta. Egoísta y cobarde.

Se miraron el uno al otro, y ella comenzó a llorar.

  • Bésame. Es lo único que te pido antes de irme.
  • Sinceramente no quiero hacerlo ahora, Lo dejaré guardado por si cambias de opinión.

Ella se bajó del coche y él arrancó sin mirar atrás, desconecto el móvil y no volvieron a verse.



Finalmente, el tren llegó a su destino, ya había anochecido, y el tren contaba con tres pasajeros. En el andén sólo había una persona esperando, Oriol supuso que esperaba a alguno de los otros viajeros.

  • Buenas noches Señor Darí.
  • ¿Mónica?
  • He venido a darte tu beso, ese que no quise darte.