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martes, 9 de octubre de 2012

Onírico


   El agua moja nuestros pies, noto como mis pies se entierran en la arena cuando la ola se aleja.
De repente, el agua nos cubre hasta el cuello, me tomas por la cintura y me acercas a ti. Estamos uno en frente del otro, y me clavas tu mirada. Me rozas la cara, luego tomas un mechón de mi pelo para apartarlo de mi rostro y terminas acariciando mis labios. Acercas tu boca a la mía y me besas.

El agua desaparece...

Abro los ojos y todo a sido un sueño, un bonito sueño.
Camino hacia casa, ya he terminado mis clases. Y me cruzo con un chico que capta mi atención.
Sí, lo conozco. Nos besamos en la playa, pero en la playa de mis sueños.
Nuestras miradas se encuentran un largo rato... ¿Soñaría él conmigo?  

lunes, 8 de octubre de 2012

Hielo y Fuego


Está el fuego, lo inesperado, lo irracional y el desorden.
Y luego está la calma, la rutina, la razón y un corazón con latidos regulares.
Mirada hambrienta que se enfrenta a una dulce.
Largas tardes de domingo o largas noches de sábado.
Besos frenéticos o caricias en el cuello.
Mi antónimo o mi sinónimo.

Lo correcto sería elegir la calma, lo estable.
Pero a veces hay que hacer lo que los demás nunca esperan.
Elijo lo raro, lo inesperado, lo nuevo, lo difícil, lo que no sé si tendré. 

domingo, 7 de octubre de 2012

Te he querido


   Caminamos a casa, me rozas la mano, te miro y tú me sonríes. Pienso que este momento es el más maravilloso de mi vida.
Me dejas en la puerta de casa y allí me das un beso, te pido otro.

  • Mañana nos vemos donde siempre, mis amigos han quedado pero me escaparé un rato.
  • Quizás me retrase un poco, así que...
  • Vale.

En ese momento me besas y te das la vuelta, yo te observo hasta la esquina de mi calle. Esta noche no te has girado para sonreírme como siempre, unas horas después descubriré que la última imagen que tendré de ti es esa.

Al final me he retrasado bastante, llegó y no estás. Espero casi una hora y tú no apareces. Llamo a tu móvil pero no lo coges, decido esperar una hora y después me marcho a casa.
Miro mi bandeja de entrada y tengo un email de despedida.

Mi amor, no sabía otra manera de despedirme que ésta.
He decidido marcharme de aquí, no aguanto más.
Lo nuestro no va a ningún sitio, y tú te mereces algo mejor que yo.
Eres una chica increíble y sé que comprenderás esto.
Si te sirve de algo, te he querido.
Aún te quiero... Adiós.

sábado, 6 de octubre de 2012

Rutina


  Fingir un encuentro casual por el pasillo y poner mi sonrisa de niña de cinco años con una piruleta en sus manos, rozar nuestras manos, unos pasos más adelante darnos las vuelta y descubrir que tú también me miras. Las mariposas en mi estómago, las mariposas en tu estómago.
Ponerme mi mejor vestido para impresionarte y sentir que cuando nos encontramos un gran foco me alumbra sólo a mí y, tu mundo y el mío son el mismo: misma hora, mismo lenguaje, mismas reglas...
Sentir la enorme necesitad de perderme en tu mirada, y no poder ni por un momento apartarla, te atrapa y te conviertes en drogadicta. Un paso más cerca, otro más, otro, otro y otro más, y ahora estamos uno delante del otro esperando algo más que no llegará.

Me besas... en la mejilla, es sólo un saludo, creo que mi corazón está a punto de batir el record de latidos en segundos, cruzamos unas pocas palabras sobre cosas cotidianas y te despides acariciando un mechón de mi pelo.

Ahora estoy aquí parada viendo como todo se repite una y otra vez sin que nunca des ese paso, aparece la rutina. Cada día, un poco menos, me pregunto si hoy será el día, ese en el que existan algo más que sonrisas en nuestros labios.  



jueves, 4 de octubre de 2012

Esperar


El amor es esperar,
esperar a que aparezca,
esperar que te quieran ,
esperar que piensen en ti .
Creer que tiene un minuto para ti,
pensar que él lejos piensa en ti
y anhela conocerte.
Soñar que un día abrirás la puerta
y este ahí.
Imaginar encontraros y besaros.
Pero el tiempo no espera
a nada ni nadie .

Esperas, impacientas y olvidas.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Te acuerdas...


He perdido el tren, hoy volveré a llegar tarde a clase, para la profesora siempre será la chica que llega tarde los jueves.
El tren que llega está casi vacío, a esta hora la gente o está en clase o trabajando. Me siento al lado de un chico. Lo miro y pienso que lo conozco. ¿Lo conozco de clase? ¿De las clases de baile? ¿Va al mismo dentista que yo? Recorro mil sitios en tan solo cinco minutos.
Finalmente hallo la respuesta, nos presentaron el pasado fin de semana en el cumpleaños de una amiga. Me pareció el más interesante de todos los chicos, cruzamos un par de miradas, en las cuales yo siempre terminaba apartándolas.

Y ahora estamos aquí, yo sí me acuerdo de él, pero no creo que sea recíproco.

Llegamos a nuestro destino. Cuido mis pasos, no quiero que me conozca por la chica que tropezó y cayó a la vía del tren.

Estoy casi a punto de salir, cuando me toca el hombro y me dice:

  • ¿Sofía?
  • Sí, tu eres Carlos ¿no?
  • Desde que montaste en el tren he estado pensando que decirte pero no sabia si te acordabas de mí.
  • Claro que me acuerdo, pensaba que tú no te acordabas de mí.
  • No olvidaría unos ojos tan bonitos.   

martes, 2 de octubre de 2012

¿Existen las coincidencias?



Abro el armario, busco en el fondo un vaquero que hace tiempo que no me pongo, junto a él hallo esa camiseta. La violeta con flores que antes me ponía tanto, pero que desde hace un tiempo no suelo llevar. Finalmente, decido ponérmela.

Mis amigos han llegado, una hora tarde, como casi siempre. Tomamos el autobús, hemos decidido ir a tomar algo al pueblo de al lado, una amiga se ha ligado a un chico de allí vía Internet, nosotras no lo conocemos. Estaremos con él y sus amigos hasta que la cosa se haga más interesante, luego nos iremos a bailar.

La plaza donde nos bajamos está repleta de gente, nuestra amiga busca entre la multitud a ese ligue suyo que la trae loca desde hace meses, sólo se han visto por fotos.

El corazón me da un vuelco cuando entre los presentes se encuentra aquella persona con la cuál hacía justo hoy dos meses que no veía. ¿ Qué hacer en ese momento? ¿Sonreír? ¿Seriedad? Opto por poner mi mejor sonrisa y saludar con dos besos a todos, dejándolo a él para el último. Para mi sorpresa su respuesta es un gran abrazo y palabras muy amables.

  • Hacía que no nos veíamos.
  • Sí, ¿ Unos meses no?
  • Sí, hoy justamente hace dos meses. ¿Cómo has estado?
  • Bien, ya sabes los exámenes me han tenido muy ocupada.

Caminamos hacia un bar, pero antes de entrar me agarra de la mano y me lleva hasta un puente donde nos sentamos. Me mira a los ojos y tres segundos después me besa, no me da tiempo a reaccionar... Me encanta.

  • Esa camisa es la que llevabas el día que cometí el mayor error de mi vida.